28 de abril de 2015

Acto de UNT en la Plaza de Callao de Madrid el 1 de mayo


Unión Nacional de Trabajadores ha convocado un acto público reivindicativo para el próximo viernes 1 de mayo en la Plaza de Callao de Madrid a las 12:00 horas. Los nacionalsindicalistas rechazamos este sistema liberalcapitalista que condena a los trabajadores a la precariedad y proponemos un nuevo orden.

23 de abril de 2015

El desplome de Podemos y el auge de Ciudadanos


De aquí a un mes nos veremos saturados con las noticias de la campaña electoral. Sé que ahora es habitual encender un televisor y encontrarnos con un ascendente Albert Rivera o con un cada vez más alicaído Pablo Iglesias, pero a este paso nos acabarán resultando unos miembros más de nuestras respectivas familias (es más, estoy convencido de que muchos españoles verán y sabrán más sobre esos dos señores que de algunos de sus familiares más cercanos). Es lo que tiene aparecer en las televisiones, que un día te elevan al cielo (ése que, al parecer, ya no podrá tomar Pablo Iglesias por asalto) y al siguiente te hunden en la miseria (lo que debería ocurrirle a Albert Rivera cuando deje de resultar útil a los medios neoliberales). Lo que sí parece seguro a corto plazo es que nuestro régimen político pasará del bipartidismo PP-PSOE al cuatripartidismo con los complementos de Podemos y Ciudadanos (a la espera del posible batacazo de Izquierda Unida).

De lo que puede estar tranquila la ultraderecha sociológica es de que Podemos no gobernará. Su enésima visión sobre Satanás y el Armagedón bolchevique, esta vez con coleta y con los bolivarianos en el papel que antaño encarnaba los soviéticos, empieza a difuminarse y tiene síntomas de desaparecer en cuanto Podemos se dé otro batacazo electoral como el de Andalucía. Pero debe reconocerse que esta vez la película iba para Oscar, ya que además de ese hortera en chándal que dice ser presidente de un Estado también figuraba como Anticristo una República Islámica de Irán que iba a llenar nuestro país de integristas. Esta pesadilla de la ultraderecha sociológica con Podemos ha sido hasta digna de una producción hollywoodiense… imagino que algo habrá influido el hecho de que estos personajes crean todo lo que aparece por la televisión y la prensa de quienes realmente gobiernan el mundo.

Al ser parte del régimen y moverse dentro de los intereses de este orden económico, político y moral, no es sorprendente que Ciudadanos se convierta de pronto en una opción electoral a tener en cuenta por eso que llaman ciudadanía. Como le está sucediendo a Rosa Díez y a su partido, Albert Rivera desaparecerá en cuanto deje de resultar útil para dar una imagen de pluralismo político o en cuanto no gane unas elecciones y sus colaboradores y votantes quieran apostar y formar parte de un proyecto ganador. En este país, si no tienes unos grandes intereses personales y económicos creados en torno al partido, el éxito sólo es efímero y aparente; es más, me atrevería a decir que tanto el Partido Popular como el Partido Socialista sobrevivirán a sus crisis actuales mientras que Ciudadanos habrá desaparecido dentro de unos años si no es capaz de crear una red clientelar similar. Podemos, en cambio, surge de la casta universitaria que lleva años parasitando el comunismo (o, mejor dicho, eso en lo que ha quedado convertido el comunismo ideológicamente) y supongo que se verá obligado a reinventarse, al estilo del Partido Comunista de España con Izquierda Unida, o a fusionarse con la actual Izquierda Unida.

Y ahora, para terminar, quiero poner la nota extravagante. Puestos a elegir entre Albert Rivera y Pablo Iglesias, prefiero al comunista travestido de socialdemócrata. El líder de Ciudadanos ha reconocido sin complejos que apuesta por un modelo económico neoliberal donde se imponga un único modelo de contrato (una medida que entre los actuales gobernantes peperos no ha pasado de ser algo similar a una fantasía erótica) y que hasta apoyaría la legalización de la prostitución y de algunas drogas. El “bolchevique” Pablo Iglesias, al menos, se ha pronunciado en contra de las medidas neoliberales que ha aplicado el Gobierno de Rajoy y que nos condenan a los trabajadores y a la juventud a un futuro incierto e inestable. Siendo sinceros, el voto útil a Ciudadanos o al Partido Popular para asegurar por cuatro años más una frágil unidad estatal (y no nacional) no vale la pena si nos condena a un futuro de salarios reducidos, condiciones laborales deficientes e inestabilidad personal.

http://www.hispaniainfo.es/web/2015/04/19/el-desplome-de-podemos-y-el-auge-de-ciudadanos/

http://desdemicampanario.es/2015/04/24/el-desplome-de-podemos-y-el-auge-de-ciudadanos/


Este artículo fue publicado en el portal Hispaniainfo el 19 de abril de 2015 y en el portal Desde mi campanario el 24 de abril de 2015

Las revueltas comuneras según Ramiro Ledesma


Escribió Ramiro Ledesma Ramos lo siguiente en su obra Discurso a las juventudes de España, en el capítulo La hora del imperio y la de la derrota, sobre el episodio histórico de las revueltas comuneras:
El espectáculo que ofrece España desde 1492 a 1588 es de una grandeza difícilmente lograda por pueblo alguno en ninguna época. Se produjo en nuestro suelo una revolución auténtica. La que hizo posible el paso de un pueblo particularista, recién salido de un largo pleito local, como en realidad fue la Reconquista, a un pueblo de preocupación universal, navegante, colonizador, ambicioso. El Imperio de Carlos I hizo posible, no sin grandísimo esfuerzo, toda esa enorme transmutación. Tuvo que producirse en España el hecho de venir de fuera de ella un joven Rey, enraizado de una parte con la tradicional dinastía de Castilla, pero revestido a la vez de características profundamente extrañas, para que el pueblo español adaptase el perfil imperial y poderoso que requerían los tiempos.
La España comunera —con muchas pequeñas razones de su parte— fue la manifestación reaccionaria que se produjo contra el hecho verdaderamente revolucionario y magnífico del Imperio. Triunfó, no sin superar humillaciones y dolores: el episodio de la rapacería de los primeros acompañantes del César, la añoranza de las viejas libertades, etc. Pero eso es la entereza y el precio que pide y exige la Historia a aquellos a quienes encarga que actúen de impulsores, de conductores y creadores mundiales. Si triunfan los comuneros en Villalar e imponen a Carlos I un reinado «nacional» y estrecho, todo el gran siglo XVI español se hubiera quizá frustrado. No habría podido llevarse a cabo la obra de los conquistadores, y menos aún, claro, hubiera existido proyección victoriosa de España sobre Europa. La pugna entre los comuneros y el concepto imperial de Carlos V es, quizá, el primer hecho que se produce en nuestra Patria representativo de una profunda dispersión, de una ruptura nada fácilmente soldable, entre dos porciones de España por una distinta manera de entender el destino histórico de los españoles”.

Pretender que las revueltas comuneras tengan hoy un significado marxista o separatista no sólo es falso, sino que es absurdo. El separatismo castellano no tendrá la fama que sí tienen el vasco o el catalán, pero también pretende edificar su proyecto político sobre la tergiversación histórica. Si esos “castellanistas” de verdad conocieran y admirasen la Historia de su tierra, lo más lógico sería que viesen en España el proyecto histórico y político que dio a conocer su lengua y su cultura alrededor de todo el mundo. Al igual que ha sucedido en Cataluña, en Castilla hay sectores (por ahora minoritarios) que pretenden convertir la derrota del bando de una guerra civil del siglo XVI en una “fiesta nacional”. Lo peor es que la estupidez avanza tanto que un candidato a la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha como Emiliano García-Page aseguró a mediados de marzo en Toledo que la revuelta comunera fue un antecedente de la actual institución política autonómica.


Reconozco a Castilla como mi patria chica y mi región, pero no compartiré ni el aldeanismo ni el retromarxismo que pretenden reinterpretar la Historia a su antojo. Por fortuna para los españoles, estos movimientos parten de la misma base de falsificar la Historia y cualquier historiador serio puede desmontar sus teorías; el problema es que hoy es muy complicado encontrar un historiador serio y que no sirva a intereses políticos contrarios a los de la existencia de España tal y como fue en su mejor época. La Leyenda Negra ha encontrado un gran apoyo en la “élite intelectual” de acomplejados que campa a lo largo y ancho de este país.

6 de abril de 2015

La necesidad insatisfactoria de escribir


Hoy escribiré sobre lo complicado que resulta escribir. A veces tengo la sensación de que algunos creen que quienes perdemos el tiempo escribiendo cosas que a pocos (por no decir que a casi nadie) importan lo hacemos por gusto o porque ganamos algo con ello. Algunos sí, por supuesto; pero no es mi caso. Más allá de mi blog personal, sólo figuro como columnista en portales ajenos a lo que representa y defiende este sistema liberalcapitalista y que, por ahora, me han considerado digno de figurar entre sus columnas (algo que agradezco y mucho). A mí escribir, hasta ahora, sólo me ha quitado tiempo de estudio y satisfacciones me ha proporcionado muy pocas (es más, no recuerdo cuál fue la última). Pero me veo incapaz de no darle a la tecla cada cierto tiempo para escribir algo que indigne a alguien. Creo que soy incapaz de vivir sin caer mal a los demás.

Hay días en que me despierto con ganas de escribir sobre un tema concreto. Basta un simple estimulo para encontrarlo, como cuando veo las procesiones de Semana Santa por la televisión y me pregunto cómo es posible que toda esa gente sea tan devota de un Cristo o de una Virgen cuando el resto del año seguramente no pise una iglesia. Pero tener una idea no es sinónimo de que tenga un artículo. El tema de la Semana Santa, la devoción ocasional y la moralidad habitual de los españoles llevo años queriéndolo tratar; y ahí sigue el “proyecto”, sin más avance que resignarme a que la tradición religiosa se ha convertido en una costumbre y que, aunque sea incomprensible e ilógico, la devoción de esa gente es auténtica.

Para alumbrar un artículo se necesita algo más que un estímulo. En mi caso, creo que es eso que se conoce popularmente como mala leche. Repaso lo que he escrito en el último año y veo que sólo me inspiro cuando tengo un objetivo al que derribar… aunque mi “ataque” sea el enésimo episodio del mosquito que trata de picar a un tren. Es triste, pero es la verdad: si mañana desaparecieran los Borbones, el Partido Popular, esos que se autodenominan “demócratas” pero que realmente nadie sabe lo que quieren, y otros cuantos especímenes más de la vida pública española, mi “carrera” como columnista aficionado moriría sin pena ni gloria. Claro que, por otra parte, si desaparecieran todos esos títeres de la oligarquía capitalista (y, lógicamente, la mismísima oligarquía), viviríamos en un mundo mejor y eso es más importante que escribir cuatro o cinco párrafos sobre lo primero que se le ocurre a uno.

Aunque, sin duda, lo peor de escribir son los lectores. Tengo la desgracia (o la fortuna, según se mire) de que sólo me leen unos pocos vinculado al tinglado azul y el responsable de las cloacas del Estado al que le han encargado seguir esa actividad que tanto nos gusta de exhibir los trapos sucios en internet, a la vista de todo el que quiera pasar a echarse unas risas a nuestra costa. Estos del segundo grupo creo que son completamente inútiles para los intereses del Estado y que bien haría el Gobierno en meter ahí la tijera de los recortes porque, por desgracia, su trabajo de intoxicar y de provocar discusiones ya lo hacen gratis y con mucho gusto algunos del primer grupo. Pero sí reconozco que a veces me divierte leer cómo se pone en mis artículos intenciones, fobias y filias que no sólo no tengo, sino que he criticado en más de una ocasión. Es más, estoy seguro de que esto que estás leyendo ahora mismo será utilizado en mi contra a muy corto plazo.

¿Qué gano yo escribiendo para que me tilden de obseso antifranquista, de acomplejado o de filonazi, según el lector y lo que éste quiera atribuirme? Insisto, no gano nada, si acaso quebraderos de cabeza y algún que otro detractor.
¿Por qué sigo escribiendo entonces? Posiblemente porque es la única vía de escape que tengo ante un futuro incierto, un problema que comparto con un gran número de jóvenes españoles.

Y con esto ya termino mi última parida. No sé cuándo volveré a escribir, si dentro de unas horas o de unas semanas. Tampoco sé quién será mi próximo objetivo (entre los candidatos están Albert Rivera, Pablo Iglesias o los detractores de Falange Española de las JONS). Pero, tarde o temprano, algo me motivará lo suficiente como para hacerme perder un valioso tiempo escribiendo cosas que a casi nadie importan sobre un mundo que se va al carajo. Asumiendo que necesito del conflicto y de la discusión para vivir, es posible que algún día pudiera ser un abogado medianamente aceptable.

1 de abril de 2015

"El nacionalsindicalismo como alternativa al capitalismo", conferencia de Jorge Garrido el 11 de abril


El sábado 11 de abril, a las 10:30 horas, Jorge Garrido impartirá la charla "El nacionalsindicalismo como alternativa al capitalismo" en nuestra sede de Madrid (C/ Carranza 13, 2º A; metros de San Bernardo o Bilbao). Se entregará documentación y los asistentes también podrán adquirir el trabajo "Manifiesto Sindicalista".

Si tenéis interés especial en alguna charla formativa, poneros en contacto con la Jefatura Provincial de Madrid de Falange Española de las JONS en el correo madrid@falange.es o por el teléfono 684036273.