31 de mayo de 2016

Proclamadas treinta y dos listas electorales de Falange Española de las JONS para las elecciones generales del 26 de junio de 2016



Falange Española de las JONS ha hecho público el siguiente comunicado sobre las próximas elecciones generales del 26 de junio:

Hoy se publican en el Boletín Oficial del Estado las 32 listas electorales al congreso y al Senado con las que Falange Española de las JONS concurre a estas elecciones. Nuestra candidatura está encabezada en Madrid por Norberto Pico, Jefe Nacional de nuestra organización. Podrás votar a nuestros candidatos al Congreso y al Senado en:

ANDALUCIA
Almería
 Cádiz
Córdoba
Sevilla
ARAGÓN
Teruel

CASTILLA-LA MANCHA
Albacete
Guadalajara
Toledo

CASTILLA Y LEÓN
Ávila
Segovia
Soria
Palencia
Valladolid

COMUNIDAD DE MADRID
Madrid

COMUNIDAD VALENCIANA
Castellón
Valencia

También podrás colaborar en la campaña electoral a través de estos medios:
Colaborando en nuestra campaña electoral: carteles, organización de actos… aquí
Difusión en redes sociales de Facebook y Twitter de nuestros “banners” y mensajes
Como apoderado de tu colegio electoral aquí
Haciéndote simpatizante  aquí
Haciendo un donativo para la campaña pulsando aquí

28 de mayo de 2016

En vísperas de otra farsa electoral

(Fotografía de Agencia EFE)

Con el paso de los años uno se acostumbra a ver situaciones que le producen vergüenza ajena, pero no por ello dejan de resultar sorprendentes. La última tuvo lugar el pasado jueves durante la festividad del Corpus Christi de Toledo. Que Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal fueran aplaudidos por los devotos (y sobre todo por las devotas) demuestra que muchas personas, ya sea por una ignorancia elegida o por la manipulación de los medios, viven en un mundo que no se corresponde con la realidad. Por desgracia para aquellos que echan espumarajos por la boca cuando se lo recordamos, el Partido Popular defiende las mismas políticas de ideología de género que el Partido Socialista, Izquierda Unida y Podemos. Esto significa que Mariano Rajoy es igual de abortista que Pedro Sánchez, Alberto Garzón y Pablo Iglesias. Ni más ni menos. Del mismo modo, en el Partido Popular también consideran que un señor en realidad es una señora si se siente como tal y viceversa. La diferencia es que Pedro Sánchez, Alberto Garzón y Pablo Iglesias no van a buscar votos a las procesiones.
Pero eso no es todo. Si de verdad los votantes del Partido Popular desean una España inmoral, económicamente hundida e intervenida por poderes extranjeros, que se ahorren la compasión del mal menor y apliquen directamente la eutanasia de Podemos. Al fin y al cabo, si para ese viaje no hacen falta tantas alforjas será mejor llegar directamente al destino que nos espera. La experiencia griega nos confirma que Pablo Iglesias, a la hora de la verdad, será tan sumiso a los dictámenes del Banco Central Europeo como lo ha sido Mariano Rajoy. Así que, por favor, ahórrennos la farsa y si quieren que su voto legitime la destrucción de España háganlo sin miedo, pero no nos tomen el pelo a quienes sí creemos que es posible otra política para nuestro país.
           
Claro que esta similitud entre unos y otros no debe juzgarse únicamente desde la perspectiva del Partido Popular. Sin ir más lejos, el Partido Socialista rechazó derogar la reforma laboral de 2012 durante la última sesión del Congreso de los Diputados de la pasada y breve legislatura. La propuesta vino de Podemos e incluía la reforma laboral de 2010… y claro, para los socialistas hay reformas laborales que no hay más remedio que acometer (curiosamente, siempre las suyas) y otras reformas laborales que perjudican gravemente a los trabajadores (curiosamente, las del Partido Popular). Lo normal sería que al españolito de a pie no le agradara que los políticos le hagan pagar a costa de sus derechos una factura de la que no es responsable, pero vivimos en una sociedad donde los recortes y las putadas de la clase política duelen en función del partido que promueve la medida. Y, al igual que el aborto es una asesinato independientemente de si la ley que lo declara un derecho ha sido promulgada por el Partido Popular o por el Partido Socialista, lo lógico sería admitir que una reforma laboral que deja a los trabajadores con el culo al aire frente a las empresas y los convierte en mano de obra barata y fácilmente prescindible lo es tanto si la promulga el Partido Popular como si su autoría corresponde al Partido Socialista.

Este mes de junio será la culminación de una campaña que vivimos a lo largo de todo el año en telediarios, tertulias y reportajes de todo tipo. Mucho me temo que la mayor sorpresa que nos depararía, al margen de si la coalición entre Podemos e Izquierda Unida supera en votos al Partido Socialista, pudiera ser la entrada del Partido Animalista en el Congreso. Por lo demás, nada apunta que Partido Popular, Ciudadanos o Partido Socialista vayan a ganar o a perder muchos votos en comparación con el pasado 20 de diciembre. Es más, sus posturas ante una negociación no variarán mucho respecto a lo vivido la pasada legislatura. Pero la farsa tiene que continuar, no vaya a ser que a la ciudadanía supuestamente detentadora de la soberanía popular empiece a pensar que votar no soluciona nada y que este modelo, además de insostenible, es demasiado ineficaz para dar respuesta a sus problemas. Y a quienes habitamos extramuros de las instituciones no nos queda más remedio que presentar el mayor número posible de candidaturas, así recordamos a los españoles que seguimos existiendo y utilizamos el altavoz que son las elecciones generales para intentar llegar a quienes no conocen nuestras propuestas pero pudieran identificarse perfectamente con ellas; todo lo contrario es infantilismo, postureo y seguir viviendo al margen de la realidad.

http://www.hispaniainfo.es/web/2016/05/28/en-visperas-de-otra-farsa-electoral/


Este artículo fue publicado en el portal Hispaniainfo el 28 de mayo de 2016

10 de mayo de 2016

De nuevo a la farsa electoral


La legislatura más breve del régimen constitucional de 1978 desembocó en otras elecciones que, según sus protagonistas, supondrán en la práctica una repetición de los comicios de diciembre. Al margen del pacto entre Podemos e Izquierda Unida, nada indica que los resultados vayan a variar mucho. Lo normal sería que al Partido Popular le desgastaran los casos de corrupción que le han salpicado en Madrid y en Valencia, como también sería normal que al Partido Socialista le castigaran en las urnas por sus flirteos con Ciudadanos y Podemos. Repito: sería lo normal. Pero eso, en España, no existe. Viviremos otra farsa que obligará a los señores diputados a ponerse de acuerdo de una vez. No porque lo diga yo o lo desee, sino porque veo improbable que desde la Unión Europea vayan a seguir al margen de este parvulario en que se ha convertido la política española. Una llamada telefónica a Zapatero ya nos impuso el pago de la deuda como una obligación constitucional (pero de ésas que se cumplen, no como las bellas propuestas que nunca se toman en serio, véase el derecho a la vivienda o la propiedad de los medios de producción para los trabajadores); y como la soberanía es algo a lo que en este país sólo se apela para trocearlo, no sería extraño que les pongan de acuerdo para la próxima legislatura. Al fin y al cabo, populares, socialistas y naranjitos son fieles súbditos de Bruselas, al igual que el monarca; mientras que sobre las huestes podemitas y garzoners recae la sospecha de que a la hora de la verdad, cara a cara con la Troika, sigan los pasos de sus homólogos griegos y, agachando la cabeza, supliquen compasión cual dulces cachorrillos.

Por supuesto, lo que digo sólo son suposiciones; pero si de algo podemos estar seguros, gane quien gane, es que por ellos nunca se pondrían de acuerdo. Sólo hay que recordar a Pablo Iglesias mentando a las víctimas de los GAL y arremetiendo contra el mito socialista de Felipe González al tiempo que tendía la mano a Pedro Sánchez: una de dos, o a Iglesias no le interesaba que se formase un gobierno y prefería que se repitieran las elecciones o de negociar anda muy escaso (y me da que no es la segunda opción). Lo del candidato socialista también ha sido de traca: con los peores resultados históricos, en su propio partido le han frenado los pies para que no pactara con Podemos y, no se sabe si por sentirse importante, acordó con Ciudadanos una investidura fallida. Cualquiera diría, de no ser por los casos de la corrupción, que el más listo ha sido Mariano Rajoy por esperar a que sus rivales dieran la nota y se retrataran ellos solitos. Pero la economía, su única baza, confirma que las políticas de recortes no han dado frutos y su único gancho es la podemitis que destruiría todo (si de verdad quedara algo por destruir) junto con los mismos socialistas que, no sabemos si por bendición de la Conferencia Episcopal, serían buenos si no escuchan las propuestas de Pablo Iglesias e integran un bloque constitucional junto a Partido Popular y Ciudadanos. Cosas de la política de las tertulias televisivas, los trending topic y los titulares de prensa.

Lo único que hay que tener claro es que estas elecciones son una farsa a la que los partidos políticos minoritarios nos vemos obligados a participar. Uno de los mayores daños que este régimen ha provocado a los españoles es su desinterés por la política, que al contrario de lo que se dice coloquialmente sí nos da a todos de comer (o si no que se lo digan a los despedidos con las últimas reformas laborales, a los funcionarios que les retiraron las pagas extraordinarias o a las empresas que han cerrado durante los últimos años); es más, aun siendo desde una perspectiva materialista, lo normal sería que los españoles se preocuparan de las decisiones de sus gobernantes aunque sólo fuera por las repercusiones que tienen en sus empleos, en sus hogares o en la educación de sus hijos. Por eso, como en los periodos electorales es cuando el español medio presta algo de atención a las propuestas de los diferentes partidos, no queda más remedio que participar en el juego electoral. Es complicado, pero es el único momento del año en que nuestras propuestas sobre empleo, vivienda y educación pueden ser escuchadas. Aunque, ingenuamente, no sé por qué pienso que los españoles van a interesarse por nuestro discurso cuando en ocasiones (demasiadas) no lo conocen ni a los en teoría afines.


5 de mayo de 2016

Por qué Falange Española de las JONS volverá a concurrir a las elecciones del 26 de junio


Falange Española de las JONS ha hecho público un comunicado en el cual manifiesta su intención de presentar el mayor número de candidaturas posibles en las próximas elecciones generales. Tras un nuevo fracaso de los partidos del régimen constitucional y sus presuntas alternativas, es imprescindible que una alternativa nacionalsindicalista tome protagonismo en la política española.

Falange Española de las JONS concurrirá nuevamente a las próximas Elecciones Generales del 26 de junio. El circo mediático, la vergüenza ajena y la tomadura de pelo en que se ha convertido la política española, unido a la grave situación política, económica y social que atraviesa nuestro país, nos obliga a llevar a todos sus rincones de España el mensaje nacionalsindicalista.
El nuestro es un mensaje transgresor: ni de izquierdas ni de derechas, porque aspiramos a un sistema distinto, a un régimen diferente, en el que la libertad del hombre esté por encima de los intereses de partido. Nunca antes ha sido tan necesario defender la Justicia Social (desahucios, desempleo, precariedad, pobreza), la Unidad de España (separatismos locales en Cataluña, Pais Vasco, Galicia…), la familia como institución tradicional y vertebradora de la sociedad, los derechos laborales, los servicios públicos, los valores morales cristianos y la soberanía nacional frente a los ataques del  neoliberalismo, encarnado en Bruselas, en la OTAN, en el TTIP y en la futura España federal (dentro de una Europa federal) que se está preparando, en medio de un marcado ambiente de corruptelas políticas, malversaciones y fuga de capitales.
Por ello, y pese a las dificultades que nos imponen, que no son pocas (Reforma de la Ley Electoral, obligando a los partidos no parlamentarios a recoger el 0,1 % de firmas del censo electoral, y pese a la igualmente desigualitaria ley de paridad, contra la que FEJONS recurrió al Tribunal Constitucional por considerar que vulneraba el principio de funcionamiento democrático de los partidos políticos) y a pesar de que FE JONS NO ESTÁ SUBVENCIONADO por ningún organismo público ni privado, nos plantemos ante este nuevo reto electoral con la cabeza bien alta, de quien tiene la razón de su lado, con los escasos recursos económicos de una organización humilde, como sus afiliados, pero el sentido del deber cumplido.

avales

Por ello queremos hacer un llamamiento a todos aquellos amigos y afiliados a FE de las JONS, para que si sienten este mensaje como propio, colaboren de alguna de estas vías:
Recogiendo firmas para avalar nuestra candidatura 
Colaborando en nuestra campaña electoral: carteles, organización de actos…
Difusión en redes sociales (www.facebook.com/falangistas)de nuestros “banners” y mensajes
Como apoderado de tu colegio electoral aqui
Haciendo simpatizante aqui
Haciendo un donativo para la campaña pulsando aqui